El cáncer oral y las lesiones potencialmente malignas constituyen un importante reto en la clínica diaria. Desgraciadamente, solo se detectan a tiempo, entre el 25-30% de los cánceres de la cavidad oral. La detección precoz, así como la identificación de los factores de riesgo, son imprescindibles para poder mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.