Sarro
La información prioritaria
Sobre las superficies de los dientes van depositándose continuamente bacterias orales y restos de comida formando la placa dental. Si no procedemos a una correcta higiene bucodental, esta placa irá endureciéndose debido a la calcificación producida por los minerales de nuestra saliva (fosfato y calcio). En este momento, el cepillado ya es incapaz de eliminarla y se le llama sarro o cálculo dental.
01. ¿Cómo se forma el sarro?
Una encía saludable es de color rosa, no tiene placa dental y no sangra cuando nos cepillamos los dientes. Si no realizamos una correcta higiene, las bacterias irán adhiriéndose a las superficies de los dientes, apareciendo la placa e irritando a la encía, la cual empieza a enrojecerse y a sangrar. Si esta situación se mantiene en el tiempo, los minerales de nuestra saliva irán depositándose en esa placa convirtiéndola en sarro, una capa dura que inflama las encías y puede desembocar en enfermedad periodontal si no se elimina.
02. Las principales causas del sarro
La principal causa del sarro es la mala higiene oral. El sarro se acumula sobre todo en las zonas en las que resulta más difícil acceder con el cepillo de dientes. Una técnica inadecuada o demasiado rápida permite que la placa se acumule y se calcifique. Otro factor que favorece el sarro es el pH de la saliva. El pH varía de una persona a otra y aquellas que lo tienen más elevado (menos ácido) forman más sarro. Existen, además, factores que favorecen la aparición de sarro, como el consumo de bebidas alcohólicas, café, hábito tabáquico, determinados medicamentos o colutorios.
03. ¿Cómo se elimina?
Una vez se ha formado el sarro, es imposible eliminarlo con el simple cepillado, por lo que se requiere de una ayuda profesional. En la mayoría de los casos, bastará con una tartrectomía (limpieza profesional).
